MI DISCURSO ARTÍSTICO, SIMBOLOGÍA, FILOSOFÍA Y TÉCNICA
ENRIC AROMÍ-MASRIERA
Entre lo visible y lo invisible
Mi obra explora el territorio incierto en el que el cuerpo humano se encuentra con la naturaleza, la memoria, el simbolismo y la transformación.
Trabajo principalmente con pintura, dibujo, collage y técnicas mixtas para crear figuras que habitan entre la realidad y el sueño. Aunque algo me impulsa de vez en cuando en adentrarme en la escultura y la literatura.
Mis imágenes están pobladas de cuerpos que se fragmentan, se fusionan, desaparecen o se entrelazan con huevos, flores, cáscaras, peces, pájaros, pulpos hormigas, abejas, leche, miel…
Estos elementos no son meramente decorativos; funcionan como símbolos de identidad, vulnerabilidad, conciencia, instinto y cambio.
Me interesa el cuerpo como umbral: Una superficie visible a través de la que se realizan experiencias invisibles. En mi obra, la figura humana nunca es del todo estática.
Siempre se está convirtiendo en otra cosa: Algo más frágil, más misterioso o más profundamente conectado con el mundo natural.
Mis pinturas invitan al espectador a ralentizar el ritmo, mirar más allá de las apariencias y adentrarse en un espacio donde la belleza puede contener inquietud, la vulnerabilidad puede expresar fortaleza y la identidad puede permanecer abierta.
SOBRE MÍ
Mi trayectoria artística
Soy un artista visual nacido en Catalunya, cerca de Barcelona cuya obra explora la frontera entre la forma humana y el surrealismo.
Siempre me han atraído las imágenes que contienen más de una realidad a la vez: La visible y la oculta, la física y la psicológica, la íntima y la universal. Mi práctica artística surgió del deseo de investigar estas contradicciones a través del cuerpo, el mundo natural y la superficie material de la obra.
Mi obra incorpora Acuarelas, Acrílicos, Tinta, grafito, ceras, aerógrafo, encáustica, spray, collage y técnicas mixtas incluyendo en ella algunas veces una técnica de mi invención (2001) a la que llamé “Gelopaint” basada en las gelatinas cromáticas de la fotografía analógica. Utilizo estos enfoques distintos no como categorías separadas, sino como lenguajes complementarios. Cada técnica me permite explorar una dimensión distinta a la experiencia: Precisión, atmósfera, erosión, transparencia, densidad o movimiento.
La figura humana se mantiene en el centro de mi práctica. Sin embargo, no lo abordo como una forma cerrada o definitiva. El cuerpo es un territorio de memoria y transformación. Puede convertirse en un paisaje, una cáscara, una flor, un pulpo, un pez, un fragmento o una abertura hacia un mundo interior desconocido.
Al crecer en Catalunya, estuve rodeado de una rica tradición artística tanto Social como Familiar, en la que el cuerpo, el simbolismo, la espiritualidad y la materialidad siempre han tenido un papel importante. Mi obra dialoga con estas tradiciones al tiempo que avanza hacia un lenguaje visual contemporáneo definido por el surrealismo, las técnicas mixtas, el simbolismo psicológico y las posibilidades expresivas de la textura.
Creo imágenes deliberadamente abiertas a la interpretación. No quiero contarlo todo dentro del marco. Prefiero dejar espacio para la ambigüedad, porque ésta permite al espectador adentrarse en la obra y fusionarse con sus propios recuerdos, emociones y preguntas.
FILOSOFÍA
El cuerpo femenino como umbral
EL cuerpo femenino es el primer territorio que habitamos y el primer lenguaje a través del cual experimentamos el mundo.
Antes de que la identidad se convierta en una idea, es una sensación física. Nos descubrimos a nosotros mismos a través de la piel, el movimiento, la vulnerabilidad, el contacto, la limitación y el deseo. Por eso, el cuerpo en mi obra nunca es meramente anatómico; transporta memoria, tensión, silencio, resistencia, la posibilidad de cambio y evolución.
Mis figuras habitan un estado intermedio. No son ni totalmente realistas ni completamente imaginarias. Están presentes, pero nunca del todo accesibles. Sus rostros pueden aparecer ocultos, fragmentados, cubiertos o transformados. Sus cuerpos pueden fusionarse con formas orgánicas o disolverse en la atmósfera circundante.
A través de estas imágenes, exploro la identidad como algo inestable y en evolución. No creo que estemos definidos por una imagen única y permanente de nosotros mismos. Estamos formados por capas de experiencia, memoria, contradicción, pérdida, deseo e imaginación.
Realidad y sueño
El surrealismo me permite representar lo que no se puede ver directamente.
Los elementos imposibles de mis pinturas no pretenden escapar de la realidad. Son una forma de revelar verdades emocionales que el realismo por sí solo no siempre puede expresar. Un huevo, una cáscara de huevo, una flor, un pájaro o un pulpo pueden convertirse en un objeto psicológico: Una imagen a través de la cual el mundo interior se hace visible.
Mi lenguaje visual surge del encuentro entre formas reconocibles y relaciones imposibles. Inserto objetos familiares en contextos inesperados para perturbar su significado habitual y abrirlos a nuevas interpretaciones.
La naturaleza y la figura humana.
La naturaleza aparece en mi obra como una fuerza activa, más que como un telón de fondo pasivo.
Flores, insectos, peces, pájaros, huevos, frutas y formas marinas se convierten en extensiones del cuerpo y de la conciencia humanos. Sugieren que la identidad humana no está aislada sino conectada a sistemas orgánicos más amplios.
El pulpo, por ejemplo, puede representar inteligencia, adaptabilidad, instinto, misterio, lo desconocido, aunque también los múltiples brazos de la actual Sociedad con sus garras influenciadoras y constantemente agresivas. El huevo puede sugerir origen, fragilidad, alimento o potencial, pero también inicio, progresión, inteligencia y voluntad de generar algo mayor. Muchas veces lo incluyo como célula cerebral primigenia. Las flores pueden hablar de belleza, renovación, vulnerabilidad aunque también caducidad.
Estos símbolos no tienen un significado fijo. Su sentido varía según el contexto de cada una de mis obras para guiar la experiencia interpretativa de cada espectador.
Presencia y ausencia
Me interesa profundamente lo que se muestra y lo que permanece oculto.
Un rostro difuso, una mirada velada, un cuerpo fragmentado o una superficie marcada por grietas pueden sugerir la inestabilidad de la identidad y la memoria. Lo que no incluyo o falta en la imagen es tanto o más importante como lo que permanece evidente o visible.
Esta tensión entre presencia y ausencia permite que la obra permanezca abierta. Crea un espacio en el que el espectador es invitado no sólo a observar, sino a participar, a interpretar, a adentrarse voluntariamente en un mundo en el que quizás nunca hubiera entrado por si solo.
LA OBRA
Un lenguaje visual de transformación
Mi obra se articula en torno a la figura humana, pero va más allá del retrato tradicional.
Creo figuras que existen entre estados: Humano y animal, cuerpo y paisaje, realidad y sueño, vulnerabilidad y fortaleza. Estas transformaciones no son sólo experimentos formales; reflejan la forma en que la identidad cambia con el tiempo y cómo la experiencia interior a menudo trasciende la apariencia externa.
Mis Obras combinan la claridad figurativa con interrupciones surrealistas. Un rostro representado con precisión puede coexistir con un objeto imposible. Un cuerpo realista puede emerger de una superficie dañada o abstracta. Una expresión serena puede estar rodeada de símbolos que generan incertidumbre.
Esta relación entre precisión y ambigüedad es central en mi práctica
Motivos recurrentes
Ciertos motivos reaparecen a lo largo de mi obra:
• Huevos y cáscaras de huevo como símbolos de origen, fragilidad, alimento y potencial.
• Pulpos como imágenes de inteligencia, adaptabilidad, misterio, profundidad emocional y manipulación absoluta.
• Flores y pétalos como símbolos de belleza, transformación, renovación y de lo efímero.
• Cáscaras de huevo como espacios de protección, cobijo, nacimiento e introspección.
• Velos y vendas en los ojos como metáforas de ocultación, percepción, privacidad y visión alterada.
• Pájaros como signos de libertad, comunicación e instinto.
• Agua e imaginería marina como representaciones del inconsciente y la profundidad emocional.
• Grietas y superficies desgastadas como testigos del paso del tiempo, la memoria y la resiliencia.
• Formas geométricas como signos de estructura, fragmentación y de los sistemas que configuran la identidad.
Belleza e inquietud
Me interesa el momento en que la belleza comienza a transformarse en algo más complejo.
Una paleta de colores armoniosa puede contener un símbolo inquietante. Una figura delicada puede ubicarse en un entorno imposible. Una expresión serena puede sugerir una tensión interna irresoluble.
No quiero que mi obra ofrezca sólo placer visual. Quiero que la belleza se convierta en una puerta de entrada a la reflexión. La primera impresión puede ser sensual, elegante u onírica, pero detrás hay a menudo una cuestión sobre la identidad, la percepción, la memoria o la fragilidad de la existencia.
El papel del espectador
Nunca pretendo imponer una interpretación única en el espectador.
Mi intención es crear imágenes que permanezcan activas en la imaginación. La obra se completa mediante el encuentro entre su lenguaje visual y experiencia personal del espectador.
Cada persona aporta a la imagen un recuerdo, un miedo, un deseo o una asociación simbólica distintas. Por eso, considero que la ambigüedad no carece de claridad, sino una forma de generosidad: ofrece al espectador el espacio para adentrarse en la obra.
SERIES
*Mundos conectados
Mis series no son proyectos aislados. Forman una constelación de ideas, motivos y estados emocionales recurrentes.
Los mismos símbolos pueden aparecer en diferentes obras, pero su significado cambia según la relación que establecen con la figura, la superficie y la atmósfera circundante. Un motivo repetido nunca es exactamente igual; evoluciona.
*Obras figurativas surrealistas
Este conjunto de obras se centra en la transformación de la figura humana mediante elementos simbólicos inesperados.
Huevos, pájaros, pulpos, conchas, flores y otras formas orgánicas interrumpen el retrato tradicional y crean un diálogo entre lo humano y lo desconocido.
Obras que exploran la identidad, la percepción, la vulnerabilidad y la tensión entre el cuerpo que reconocemos y el yo interior que permanece misterioso.
*El huevo y la figura
En este grupo de obras, el huevo se convierte en un símbolo recurrente de potencialidad, origen, fragilidad, alimento, transformación y muchas veces como el implante primigenio de inteligencia y consciencia que se nos concede al nacer.
A veces sustituye a la cabeza. A veces cubre los ojos. A veces parece fundirse sobre la cara o flotar por encima del cuerpo.
Al situar el huevo dentro del retrato, cuestiono la estabilidad de la identidad y la relación entre el pensamiento, el cuerpo y la existencia material. El huevo es a la vez cotidiano y simbólico, íntimo y raro.
*Obras marinas y de pulpos
Las obras marinas exploran la relación entre el cuerpo humano y las profundidades de lo desconocido.
El pulpo aparece como una criatura de inteligencia, adaptabilidad, instinto y misterio, pero también a veces, es la representación de los elementos sociales que condicionan nuestras vidas. Sus tentáculos pueden proteger, ocultar, abrazar o envolver la figura. El mar se convierte en una metáfora del inconsciente: un espacio interior donde los pensamientos, recuerdos y emociones se mueven bajo la superficie visible.
Estas pinturas reflexionan sobre la fluidez de la identidad y la posibilidad de que lo desconocido no sea externo a nosotros, sino que ya forma parte de quienes somos.
*Figuras veladas y fragmentadas
Esta serie investiga la ocultación, el anonimato, la memoria y la inestabilidad del yo visible.
Velos, vendas en los ojos, rasgos faciales difuminados, superposiciones geométricas y contornos que se deshacen interrumpen la función tradicional del retrato. La figura sigue siendo reconocible, pero la identidad individual nunca se revela del todo.
Estas obras plantean preguntas sobre cuánto de nosotros mismos decidimos mostrar, cuánto queda oculto a los demás y si la identidad puede existir sin una imagen estable. Figuras etéreas y atmosféricas
En estas obras, la figura humana emerge de la niebla, sombra, luz o superficies abstractas.
El cuerpo se convierte en menos sólido y más atmosférico. Parece existir entre el recuerdo y la presencia, el sueño y la víspera, la materialidad y la desaparición.
Utilizo contornos difuminados y paletas contenidas para crear imágenes que invitan a una contemplación serena. Estas obras no se centran tanto en la narración como en la sensación emocional de habitar en un espacio incierto.
Paisajes y formas naturales
Mis paisajes y obras de temática natural amplían las inquietudes generales de mi práctica figurativa.
Los árboles, el agua, las flores, las formas orgánicas y los entornos naturales abstractos se convierten en meditaciones sobre el tiempo, la memoria, la fragilidad y la continuidad. La naturaleza se presenta como un archivo vivo: Un elemento que conserva huellas de transformación y perdura a través del cambio.
LA TÉCNICA
El material como significado
Mi proceso comienza con el interés por la superficie del material.
Utilizo pintura acrílica, aerógrafo, spray, acuarela, grafito, tintas, collage y técnicas mixtas. Estas técnicas me permiten moverme entre control y azar, precisión y erosión, suavidad y resistencia.
No trato la técnica como algo separado del significado. El carácter físico de la superficie contribuye directamente a la dimensión emocional y filosófica de cada obra.
Superposición de capas
Construyo mis imágenes mediante múltiples capas.
Algunas capas son transparentes y atmosféricas. Otros son toscas, raspadas, rayadas o eliminadas parcialmente. Este proceso permite que la imagen conserve una sensación de historia, como si se estuviera construyendo y revisando continuamente.
La superposición de capas también refleja el funcionamiento de la memoria. No recordamos de forma perfectamente ordenada. Las imágenes se superponen, desaparecen, vuelven y cambian según el tiempo y la emoción.
Textura
La textura crea un diálogo entre lo visual y lo físico.
Una zona tersa puede sugerir piel, silencio o vulnerabilidad. Una zona rugosa puede evocar memoria, erosión o resistencia. Las grietas y las abrasiones rompen la ilusión de una imagen estable y recuerdan al espectador que la obra es, al mismo tiempo, representación y objeto.
La superficie se convierte en un registro del tiempo. Muestra no sólo lo que representa la imagen, sino también algo sobre cómo surgió.
Aerógrafo, Aerosoles y difusión
Me permiten crear transiciones suaves, efectos atmosféricos y una sensación de disolución.
Utilizo la difusión para suavizar el límite entre la figura y su entorno. Esto ayuda a que el cuerpo parezca surgir del espacio circundante o devolverlo.
La ausencia de contornos definidos favorece una lectura más psicológica. La figura no está simplemente ubicada en un entorno físico; parece existir dentro de un entorno emocional o metafísico.
Tinta, ceras y profundidad de la superficie
La tinta introduce una calidad suave, luminosa.
Las ceras pueden preservar, ocultar, sellar o alterar la imagen. Crean una distancia física entre el espectador y la figura representada, a la vez que llama la atención sobre la presencia de la obra de arte como objeto.
Esa tensión entre preservación y ocultación es fundamental para mi interés en el medio. Soportes encontrados y utilitarios.
LIENZOS Y SACOS
Cuando trabajo con materiales como sacos de café originales, dejo que la historia del soporte permanezca visible.
Las fibras, costuras, irregularidades y zonas desgastadas pasan a formar parte de la composición. Estos soportes vinculan la obra con ideas relacionadas con el trabajo, la circulación, el consumo y el tránsito de los objetos por el mundo.
Colorear sobre estas superficies crea un diálogo entre el material cotidiano y la imagen simbólica. El objeto utilitario se convierte en un espacio para la introspección.
Precisión e imperfección
Mi proceso combina una representación figurativa detallada con una ruptura deliberada.
Puedo construir cuidadosamente los rasgos de una cara y, a continuación, interrumpirlos con un velo, un objeto simbólico, una grieta, una forma geométrica o una capa de abstracción.
Este contraste refleja la tensión central de mi obra: el deseo de reconocer y la necesidad de aceptar la incertidumbre.
COLECCIONISMO
Vivir con la obra
Creo que coleccionar arte no es sólo un acto de adquisición. Es un acto para establecer una relación a largo plazo con una imagen.
Una obra entra en un espacio, pero también entra en la vida emocional de la persona que convive con ella. Con el tiempo, la relación evoluciona. Los detalles se vuelven más visibles. Los significados cambian. La obra de arte comienza a coexistir con recuerdos, conversaciones y experiencias cotidianas.
Mis pinturas están creadas para una sostenida interacción. No están pensadas para ser rápidamente consumidas. Sus elementos simbólicos, las superficies materiales y las atmósferas estratificadas se revelan paulatinamente.
Se podría decir que mis Obras son como la cubierta de un buen libro, que al leerlo se descubren cada día más mundos, más detalles. Con la gran ventaja de que el final lo pone el espectador, pero también sus múltiples re-lecturas con sus infinitos significados.
Mi obra se dirige a coleccionistas que se sienten atraídos por:
• El arte figurativo contemporáneo con profundidad simbólica.
• El surrealismo y la imaginería de fuerte carga psicológica.
• Las superficies con textura y las técnicas mixtas.
• Las formas humanas y naturales en proceso de transformación.
• El arte abierto a la interpretación personal.
• Obras que aportan tanto atmósfera como presencia visual en el espacio.
Exposición y atmósfera
La presentación ideal depende del carácter de cada obra.
Las superficies con textura se benefician de una iluminación cuidadosamente controlada que revele su profundidad sin generar reflejos excesivos. Las obras de cromática contenida a menudo lucen mejor en paredes de tonos neutros y entornos serenos, mientras que las piezas de colores más intensos pueden actuar como puntos focales en interiores contemporáneos.
La relación entre la Obra de Arte y el espacio es fundamental para mí. Una pintura no debería nunca limitarse a ocupar una pared; debería transformar la atmósfera de la estancia y crear un espacio que capte la atención.
Obras originales y ediciones
Las obras originales conservan la presencia física del material: la superficie, capas, imperfecciones y huellas dejadas durante el proceso creativo.
Algunas obras seleccionadas también estarán disponibles en ediciones de Arte de excelente calidad, pero nunca con el mismo tamaño del original. Estas permiten que la imagen llegue a un público más amplio, manteniendo un vínculo estrecho con la obra original.
Puede facilitarse información sobre disponibilidad, dimensiones, materiales, ediciones y precios actuales a petición del interesado.
Una relación personal
Espero que mi obra adquiera un significado relevante en la vida del coleccionista, más allá de su función decorativa.
Cada pintura transmite una atmósfera, una pregunta o una tensión. Al pasar a formar parte de una colección, inicia un nuevo capítulo. Su significado ya no depende sólo de mi intención inicial, sino también de los recuerdos y reflexiones que despierta en su nuevo entorno.
Coleccionar una o varias de mis obras significa convivir con una imagen abierta, capaz de evolucionar a medida que el espectador cambia.
CONTACTO
Inicia una conversación
Estoy abierto a conversar con coleccionistas, galerías, comisarios, diseñadores, instituciones y cualquier persona interesada en conocer mejor mi obra.
Si desea información sobre obras originales disponibles, ediciones, exposiciones, colaboraciones o encargos, póngase en contacto conmigo.
Me interesan especialmente los proyectos que exploran el arte figurativo contemporáneo, el surrealismo, el simbolismo, las técnicas mixtas, la identidad, el cuerpo humano y la relación entre la humanidad y la naturaleza.
CONSULTAS
Cuando contacte conmigo por una obra, por favor incluya:
• El título de la obra.
• Su ubicación.
• Si le interesa una obra original o una edición.
• Cualquier pregunta sobre dimensiones, materiales, envío o presentación.
• El contexto previsto para la obra, si procede.
Será un placer facilitarle más información y comentar sus posibilidades.
REFLEXION FINAL
Mi obra es una invitación a una pausa, a observar con detenimiento ya mantenerse abierto a la incertidumbre.
Si alguna de mis pinturas despierta una sensación de reconocimiento, inquietud, curiosidad o reflexión serena, el diálogo ya ha empezado.